Un hatchback suele ser una alternativa práctica para trayectos urbanos: es más fácil de estacionar y normalmente tiene un acceso cómodo al maletero. Pero el formato por sí solo no define si te conviene.

Qué revisar

  • Espacio real de las plazas traseras y del maletero.
  • Visibilidad al estacionar y radio de giro.
  • Consumo homologado y costo de mantenciones.
  • Equipamiento de seguridad de la versión exacta.
  • Disponibilidad de repuestos y servicio técnico.

Prueba el auto con quienes lo usarán. Lleva una mochila o silla infantil si corresponde: una medida real aclara más que una ficha técnica.

Fuente

Ministerio de Energía: información de consumo vehicular.