La prueba de manejo es una parte clave al comprar un auto usado. No reemplaza a un mecánico, pero te permite detectar sensaciones y ruidos que no aparecen en una publicación.

Antes de partir

Revisa que el motor encienda sin dificultad y observa si hay luces de advertencia encendidas. Ajusta asiento, espejos y cinturón: son detalles simples que también muestran el cuidado general del vehículo.

Durante el recorrido

  • Escucha ruidos extraños al acelerar, frenar o doblar.
  • Comprueba que la dirección no tire hacia un lado.
  • Frena en un lugar seguro: no debería vibrar ni desviarse.
  • Prueba los cambios; en un automático deben sentirse suaves.
  • Verifica aire acondicionado, alzavidrios, luces y cierre centralizado.

SERNAC recomienda asesorarse con un mecánico para conocer el estado real del auto. Si la persona vendedora no permite una revisión razonable, tómalo como una señal para no apurarte.

Fuente

SERNAC: recomendaciones para comprar un auto usado.